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La pandemia, la gran oportunidad para dar los pasos correctos en el agro

EXPERIENCIA EN EL CAMPO

Ha tomado innumerables cursos y seminarios.

Nombre completo: Edson Antonio Barrantes

Edad: 47 años

Ocupación: Agrónomo

Estado Civil: Casado

Resumen de su carrera: En 2019, asesor agronegocios en la Asamblea Nacional. Entre 2011 y 2018, gerente de productores independientes de piña en Panamá. Manejo de las relaciones públicas y RSC en la empresa Cabo Zarzo S.A. Entre 2008 y 2010, asistente del gerente regional de piñas. Entre 1998 y 2000 fue supervisor de investigación. Se dedicaba al planeamiento, establecimiento, ejecución y evaluación de experimentos científicos de campo en las áreas de prácticas agrícolas

La pandemia de covid-19 ha dejado muchas enseñanzas. Ha provocado una crisis económica sin precedentes y ha golpeado los sistemas de salud, aun en los países desarrollados. Pero toda crisis supone nuevas oportunidades.

Durante una década, el sector agropecuario panameño estuvo abandonado. Y con la pandemia quedó en evidencia la necesidad de diversificarlo y fortalecerlo para garantizar la seguridad alimentaria del país. Edson Barrantes, ingeniero agrónomo y consultor agropecuario privado, propone implementar un programa de compras y comercialización de la producción nacional, bajo el sello “panameño consume lo tuyo con orgullo”, con productos frescos de alta calidad e inocuos.

¿Cuál es la situación del sistema agropecuario?

Hace diez años, el sector agropecuario aportaba 2,6% al producto interno bruto (PIB). Pero ha ido decreciendo gradualmente hasta llegar en 2019 a un 0,7% del PIB.

¿Cuáles son las razones de la fuerte caída?

Son varias. La más grande y la más importante es el abandono de las políticas de Estado. En las dos administraciones anteriores, el sector agropecuario no fue tomado en cuenta, no era importante dentro de las políticas de Estado. Durante una década trataron al sector como un tema político, lo que ha provocado que se deje de producir. También ha causado la caída de la oferta de los productos agropecuarios.

¿Qué papel ha jugado la Autoridad Panameña de Alimentos (Aupsa) en la importación de alimentos?

La Aupsa ha servido para crear una autopista para favorecer las importaciones.

¿Cómo puede explicarme eso?

La ley que creó la institución deja mucho a la discrecionalidad de la administración, la toma de decisiones. En el pasado, las decisiones eran técnicas. Para importar productos había que pasar por el Ministerio de Salud y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, que realizaban los estudios para autorizar la compra de alimentos.

La creación de la Aupsa le quitó esa autoridad a las instituciones. Eso fue lo primero que se hizo para favorecer a algunos productos importados. Aunue la ley no dice que es para importar, la misma le dio todas las facultades legales para hacerlo. Se dejaron de aplicar criterios técnicos para la importación de alimentos. Se autorizaban las importaciones sin una base técnica, sin tomar en cuenta los volúmenes de producción nacional. Imagina un sector olvidado como el agropecuario y encima le pones la competencia de las importaciones.

¿Los incentivos que se pagaban a los productores para impulsar el sector se han seguido otorgando?

El gobierno paga algunos incentivos tanto a la producción como a la exportación de productos agropecuarios. Pero en algún momento, en 2013, el gobierno empezó a dilatar la entrega de los bonos, tanto para el sector productivo como para el exportador. La dilatación en el pago de los incentivos provocó que la inversión extranjera saliera del país. Muchas empresas se vieron obligadas a salir del país al no contar con la entrega oportuna de los incentivos. Yo era parte de una empresa transnacional, que es el mejor ejemplo de lo que te estoy diciendo. Después de tener deudas pendientes acumuladas por tres, cuatro y cinco años, la empresa decidió detener sus operaciones porque no le era económicamente viable.

A pesar de que el país tiene todos los factores necesarios para ser un actor muy importante en el sector agropecuario, incluso a nivel internacional, ha perdido una gran oportunidad. Pero bueno, ahora la historia de la pandemia crea las condiciones para devolver la visión al sector agropecuario.

¿Cuáles son las áreas potenciales de producción del país?

Las condiciones agroclimáticas del país se prestan para producir cualquier producto. Pero no se aprovechan esas condiciones. Lo segundo que hay que tomar en cuenta es la cultura de producción en el país, que es de granos básicos, algunas raíces y tubérculos. Y digamos que también en la producción de ganado. Esa es básicamente la estructura del sector agropecuario panameño.

El país también ha producido frutas para exportar…

En su momento. Cuando se empezaron a pagar los incentivos, se diversificó un poco la economía para la exportación de las frutas (melón, sandía, piña y zapallo). Tomando en cuenta ambas variables, Panamá tiene el principal potencial en la producción de ganado y caña para la exportación. Todo el país tiene el potencial para producir ganado de engorde para carne para la exportar. El mercado chino es enorme y necesita mucha carne, y ellos no tienen la capacidad de suplirse. Te lo pongo así: podemos llenar a Panamá completo de ganado y no vamos a suplir las necesidades de lo que ellos requieren. Solo hay que hacer algunos ajustes en la parte técnica productiva.

¿A qué ajustes se refiere?

Hay que hacer un cambio tecnológico para producir más cabezas de ganado.

¿Se refiere a producir con tecnología de punta?

¡Correcto! Aumentar el rendimiento por hectárea. En este caso sería a un kilo por hectárea o por animal. Hay que cambiar un poco el esquema de producción expansivo a intensivo. Esto se hace de varias maneras, la principal, por las condiciones del trópico, lo que podemos hacer es producir un ganado semiestabulado, que quiere decir que el ganado crece un tiempo en un potrero y completa su crecimiento en una instalación cerrada. Ese es el esquema que puede aplicar el país para aumentar su rendimiento. De esa manera aumenta también la calidad de la carne y podría obtenerse mejor precio en el mercado internacional.

Una de las quejas del productor es que trabaja mucho y gana poco, ¿qué cree que está ocurriendo?

Solo el 8% de la ganancia de un producto se queda en el productor. El 92% de la ganancia restante se queda en otras manos desde que el producto sale de la finca hasta llegar al consumidor. Esto es parte de los intereses comerciales y la poca participación del Estado en regular ese margen de intermediación. Los que se dedican a intermediar se han hecho millonarios en el camino y el productor se ha quedado indefenso. Ese es uno de los temas más importantes en los que se debe trabajar. Este gobierno en general ha mostrado más importancia al sector agropecuario.

¿Cómo usted sustenta que este gobierno haya mostrado más importancia al sector?

Ejemplo: se aprobó la ley Feci, que devuelve los recursos del fondo al sector agropecuario. Otro ejemplo es la ley de agroparques que promueve que la inversión extranjera regrese para producir y exportar productos. La ley de agricultura familiar, que es la base para empezar a reducir ese problema de la intermediación. La ley de agroturismo. Más recientemente se aprobó en tercer debate una normativa que viene a favorecer las compras de las instituciones gubernamentales del producto nacional. Todas estas leyes han venido a crear un ambiente favorable para fortalecer al sector agropecuario.

Esta última norma que favorece las compras que hacen las instituciones de los productos nacionales, ¿de qué se trata?

El Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) empezó a comprar los productos y está pagando de forma ágil. Es decir, poniendo dinero en el bolsillo de los productores para que puedan continuar produciendo. Esa es la mejor decisión que han podido tomar para lograr que no falten los alimentos y para favorecer al sector. Tenemos todo el marco legal y la coyuntura social para convertir Panamá Solidario en el programa de compras y comercialización de la producción nacional.

¿Esto es una idea o un proyecto?

Le llamó el plan de compras y comercialización nacional. Tenemos el marco legal desde la parte de producción donde hay una ley de buenas prácticas agrícolas para producir alimentos sanos y sin residuos. También tenemos la ley de agricultura familiar que favorece al pequeño productor. Y tenemos esta ley de las compras institucionales. Esto favorecería el crecimiento inmediato de la producción nacional. Además, tenemos una población identificada con el productor nacional.

¿Cuáles serían los beneficios?

Productos sanos e inocuos, disminución de los precios a los consumidores, empaque y comercialización con condiciones adecuadas, reducción de las mermas y uso de la cadena de frío.

EXPERIENCIA EN EL CAMPO

Ha tomado innumerables cursos y seminarios.

Nombre completo: Edson Antonio Barrantes

Edad: 47 años

Ocupación: Agrónomo

Estado Civil: Casado

Resumen de su carrera: En 2019, asesor agronegocios en la Asamblea Nacional. Entre 2011 y 2018, gerente de productores independientes de piña en Panamá. Manejo de las relaciones públicas y RSC en la empresa Cabo Zarzo S.A. Entre 2008 y 2010, asistente del gerente regional de piñas. Entre 1998 y 2000 fue supervisor de investigación. Se dedicaba al planeamiento, establecimiento, ejecución y evaluación de experimentos científicos de campo en las áreas de prácticas agrícolas.

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