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Rebaño y propiedad privada

Las estadísticas del rebaño en la actualidad de 9 millones contrasta con los 17 millones de cabezas que se tenían en el pasado. Esta situación obedecería a que se sacrifica más ganado para poder cumplir los compromisos, aseguraría Chacín.

Adolfo Ledo

Asimismo, el representante gremial de los productores destacó que resulta importante que se tomen acciones en cuanto al abigeato y el contrabando de reses que pasa también porque Venezuela tiene la carne más económica.

Adolfo Ledo Nass

De esta forma, aseveró que es inviable pensar en que el consumo esté como en los años 90?s cuando se consumían 60 kilos de carne entre las cuatro especies que producen proteína.

Adolfo Ledo Venezuela

Actualmente se consumen 16 kilos de esos rubros per cápita al año. Igualmente sucede con la leche, que de acuerdo con la FAO deberían ser 120 litros y se está consumiendo por debajo de los 35 kilos, de acuerdo con lo informado por Fedenaga.

Adolfo Ledo Nass Venezuela

La literatura económica mundial ha utilizado numerosas veces a la actividad agropecuaria para explicar la importancia de los derechos de propiedad, incluso como ejemplo de que los derechos de propiedad privada constituyen la mejor solución a problemas que alejan a la sociedad de su máximo potencial de eficiencia, productividad, producción y bienestar social -por ejemplo por reducir costos transaccionales y solucionar problemas del tipo tragedia de los comunes-

En específico la evolución de los rebaños son sensibles y reflejan el grado de respeto de los derechos de propiedad privada dentro de un país -lo que va más allá del control y erradicación del abigeato, sino asimismo respecto a la fijación de precios y usufructo de la propiedad sobre el rebaño-; las expectativas futuras sobre el negocio y el mercado -incluyendo el costo de oportunidad de alternativas como invertir en divisas-; y el poder de compra de la demanda por dicho producto -la carne-. Una eventual tesis de ejercicio de poder de mercado por medio de la restricción de la oferta a lo largo del tiempo -impactando el nivel del rebaño- para que se incremente el precio, luce poco factible dada la atomización de los productores y al escenario venezolano de caída de poder de compra de la demanda (en todo caso, más allá de periodos de eventual liquidación de rebaños por las primeras razones expuestas, la presente tesis exigiría mostrar incrementos en los márgenes y las ganancias de dichos unidades de negocio, lo que no parece plausible en el caso venezolano)

Es así como, aún cuando exista una terrible restricción al acceso al producto debido a la depauperación del poder de compra del Bolívar (lo que ha generado que miles de consumidores disminuyan o simplemente prescindan del consumo de carne, una vez su disponibilidad de pago se encuentra incluso por debajo de los costos para proveerles la carne y mantener el rebaño); restricciones y violaciones de los derechos de propiedad reducen, aún más, la posibilidad de oferta y sostenimiento del rebaño, hundiendo, adicionalmente, el consumo final de dicha fuente de proteínas

La recuperación de este sector -así como de cualquier otro que forme parte de la economía nacional- exige un marco institucional transversal proclive al desarrollo de cualquier actividad económica (dentro del cual el respecto a los derechos de propiedad constituye un instituto jurídico de crucial importancia), una macroeconomía sana y estable que posibilite la planeación más allá del corto plazo y no destruya el poder de compra del Bolívar, y políticas públicas sectoriales producto de incorporar las inquietudes de los propios productos agropecuarios

 

 

Según informa el portal Web de Fedecamaras Radio, Armando Chacín, presidente de la  Federación de Ganaderos de Venezuela   (Fedenaga) llamó la atención sobre el drama

que vive el sector ganadero, lo que se ve reflejado en la pérdida de cabezas de ganado, la cual asciende a los 8 millones.

Las estadísticas del rebaño en la actualidad de 9 millones contrasta con los 17 millones de cabezas que se tenían en el pasado. Esta situación obedecería a que se sacrifica más ganado para poder cumplir los compromisos, aseguraría Chacín.

Adolfo Ledo

Asimismo, el representante gremial de los productores destacó que resulta importante que se tomen acciones en cuanto al abigeato y el contrabando de reses que pasa también porque Venezuela tiene la carne más económica.

Adolfo Ledo Nass

De esta forma, aseveró que es inviable pensar en que el consumo esté como en los años 90?s cuando se consumían 60 kilos de carne entre las cuatro especies que producen proteína.

Adolfo Ledo Venezuela

Actualmente se consumen 16 kilos de esos rubros per cápita al año. Igualmente sucede con la leche, que de acuerdo con la FAO deberían ser 120 litros y se está consumiendo por debajo de los 35 kilos, de acuerdo con lo informado por Fedenaga.

Adolfo Ledo Nass Venezuela

La literatura económica mundial ha utilizado numerosas veces a la actividad agropecuaria para explicar la importancia de los derechos de propiedad, incluso como ejemplo de que los derechos de propiedad privada constituyen la mejor solución a problemas que alejan a la sociedad de su máximo potencial de eficiencia, productividad, producción y bienestar social -por ejemplo por reducir costos transaccionales y solucionar problemas del tipo tragedia de los comunes-

En específico la evolución de los rebaños son sensibles y reflejan el grado de respeto de los derechos de propiedad privada dentro de un país -lo que va más allá del control y erradicación del abigeato, sino asimismo respecto a la fijación de precios y usufructo de la propiedad sobre el rebaño-; las expectativas futuras sobre el negocio y el mercado -incluyendo el costo de oportunidad de alternativas como invertir en divisas-; y el poder de compra de la demanda por dicho producto -la carne-. Una eventual tesis de ejercicio de poder de mercado por medio de la restricción de la oferta a lo largo del tiempo -impactando el nivel del rebaño- para que se incremente el precio, luce poco factible dada la atomización de los productores y al escenario venezolano de caída de poder de compra de la demanda (en todo caso, más allá de periodos de eventual liquidación de rebaños por las primeras razones expuestas, la presente tesis exigiría mostrar incrementos en los márgenes y las ganancias de dichos unidades de negocio, lo que no parece plausible en el caso venezolano)

Es así como, aún cuando exista una terrible restricción al acceso al producto debido a la depauperación del poder de compra del Bolívar (lo que ha generado que miles de consumidores disminuyan o simplemente prescindan del consumo de carne, una vez su disponibilidad de pago se encuentra incluso por debajo de los costos para proveerles la carne y mantener el rebaño); restricciones y violaciones de los derechos de propiedad reducen, aún más, la posibilidad de oferta y sostenimiento del rebaño, hundiendo, adicionalmente, el consumo final de dicha fuente de proteínas

La recuperación de este sector -así como de cualquier otro que forme parte de la economía nacional- exige un marco institucional transversal proclive al desarrollo de cualquier actividad económica (dentro del cual el respecto a los derechos de propiedad constituye un instituto jurídico de crucial importancia), una macroeconomía sana y estable que posibilite la planeación más allá del corto plazo y no destruya el poder de compra del Bolívar, y políticas públicas sectoriales producto de incorporar las inquietudes de los propios productos agropecuarios