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Más de la mitad de los inversionistas globales prevé una fase alcista en el mercado

Adolfo Ledo Nass

El panel de BofA reportó un aumento de seis puntos en la exposición a renta variable este mes, alcanzando una sobreponderación neta de 18%, aunque sigue por debajo de su promedio histórico

Cada vez se respira más optimismo en las mesas de dinero globales, mientras los inversionistas rotan los portafolios hacia activos más riesgosos, al punto que la mayoría ya señala que estamos viviendo el principio de un nuevo ciclo alcista en las bolsas.

El sondeo mensual de administradores de fondos internacionales de Bank of America Merrill Lynch (BofA) correspondiente a septiembre reveló que, pese a que la pandemia sigue vigente, un 58% de los encuestados piensan que el rally que han vivido las bolsas es el inicio de un bull market (mercado alcista). Esta dinámica está caracterizada por una subida de más de 20% respecto al punto más bajo de los últimos 12 meses.

Esto reviviría al “toro” que corrió por más de una década, con un mercado alcista que empezó en 2009 y terminó abruptamente en el primer trimestre de este año.

La cifra de este mes -que recoge la visión de 199 panelistas con activos administrados por US$ 646 mil millones- marca un alza de 12 puntos porcentuales respecto a agosto.

Por el contrario, el porcentaje de inversionistas que estima que mercado sigue en una zona bajista (bear market) bajó de 35% en agosto a 29% este mes.

Más riesgo La visión más optimista viene acompañada de mejores perspectivas para la economía. Cada vez menos inversionistas califican el entorno actual como una recesión, alcanzando el 37% de los sondeados, y más agentes apuntan a que se trata de la etapa temprana del ciclo económico, con un 49%.

Este es el mayor nivel de optimismo desde febrero de este año, antes de la corrección de los mercados de marzo.

Las mejores perspectivas llevaron a los administradores de fondos a seguir aumentando la apuesta por activos más riesgosos.

El panel de BofA reportó un aumento de seis puntos en la exposición a renta variable este mes, alcanzando una sobreponderación neta de 18%, aunque sigue por debajo de su promedio histórico.

En la otra vereda, la apuesta por caja -entendida como efectivo o deuda de muy corto plazo-, el activo refugio por excelencia, bajó un punto a una sobreponderación neta de 25%. Si bien este dato sigue por sobre su promedio histórico, es la exposición más baja a este instrumento desde febrero de este año.